Manuel Adorni teme perder el privilegio semanal de hablar con aires de superioridad si es candidato a legislador porteño y la performance de La Libertad Avanza es mediocre.
En el gobierno tienen medido que la elección en la Ciudad estará atomizada y por eso el portavoz cree que presentarse como candidato es arrojarse al vacío.
Pese a la existencia de encuestas que dan a La Libertad Avanza con más adhesión, en la Rosada no tienen asegurado el triunfo ni mucho menos: en una elección de «enanos», el oficialismo nacional corre el riesgo de salir segundo o tercero.
El verdadero motivo por el que Adorni no quiere ser la cabeza de lista de los libertarios no es tener que dejar su actual puesto. LPO explicó que en la Rosada se habla de que el contador de la UADE sea legislador sin renunciar a la vocería de Milei. . «Sería ad honorem como hizo Leandro Santoro cuando fue asesor de Alberto», ejemplificaron las fuentes para citar un caso de éxito de yuxtaposición de funciones.
Lo que detiene al portavoz es que si queda debajo del propio Santoro, quedará reducida su capacidad para moverse con aires de superioridad contra la «casta», tanto política como periodística.
El portavoz, que termina todos sus tuits con un altivo «Fin», estará marcado para siempre si no le puede ganar una elección a un candidato del kirchnerismo en un distrito históricamente adverso para ese espacio.