El gobierno argentino volvió a reclamar este miércoles ante la Organización de Estados Americanos (OEA) por el secuestro en Venezuela del gendarme catamarqueño Nahuel Gallo, quien fue detenido el 8 de diciembre de 2024 tras ingresar al país por la frontera con Colombia para visitar a su hijo y a su esposa. El reclamo fue expresado por el embajador ante el organismo, Carlos Cherniak, quien señaló directamente al “régimen ilegítimo” de Nicolás Maduro.
La exposición del diplomático argentino se dio luego de la presentación de Gloria Monique de Mees, relatora para Venezuela de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), durante una reunión del Consejo Permanente del organismo. En un informe de cinco fojas, Mees denunció que en Venezuela se mantienen en vigencia mecanismos represivos sistemáticos, incluyendo detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y asesinatos de opositores.
Durante su intervención, Cherniak sostuvo:
“Cuando una de las acciones sistemáticas de violación a los derechos humanos es la desaparición forzada de personas, el crimen no termina el día de la desaparición, sino que empieza y continúa sin solución de continuidad hasta estos días. Seguramente, todos han escuchado nuestra denuncia respecto del ciudadano argentino Nahuel Gallo. Hay muchos Nahuel Gallo, como señalara la relatora, pero nosotros queremos ponerle nombre y apellido para que esta desaparición forzada no parezca como un número dentro de una estadística”.
Nahuel Gallo, oriundo de Catamarca, fue captado en la última imagen conocida caminando dentro de un centro de detención venezolano, aunque desde entonces no hubo más información oficial sobre su situación ni paradero.
Cherniak también denunció que Venezuela “se ha convertido en un exportador de organizaciones terroristas”, lo que representa un riesgo para la seguridad regional. En ese marco, llamó a la OEA a no guardar silencio:
“¿Cuál es la obligación moral que tiene esta Organización respecto del caso venezolano? ¿Cuál es la responsabilidad política que tiene nuestra Organización? Proactividad, denuncia, exponer públicamente lo que está ocurriendo, pero jamás naturalizarlo o silenciarlo. Nosotros somos y debemos ser la voz de los sin voz”.
En su informe, Mees también concluyó que “la Comisión lleva mucho tiempo advirtiendo del colapso de la democracia en Venezuela: la erosión de los derechos humanos, el desmantelamiento del Estado de derecho y la ruptura de las instituciones democráticas”.
La sesión contó con el respaldo de países como Costa Rica, Estados Unidos, Canadá, Paraguay, Perú, Guatemala y Ecuador, que criticaron el régimen de Maduro. México, Colombia y Bolivia optaron por no pronunciarse, mientras que la representante de Brasil se limitó a invocar el principio de no injerencia en asuntos internos.
El régimen de Nicolás Maduro aún no reconoce la victoria electoral del opositor Edmundo González Urrutia, obtenida el 28 de julio de 2024, y continúa aferrado al poder mediante un sistema que ha sido reiteradamente señalado por la comunidad internacional por violaciones graves a los derechos humanos.