La conmemoración del 31 de agosto también nos recuerda a San Optato, un obispo de la Iglesia primitiva en África. San Optato vivió en el siglo IV, un momento de gran agitación teológica en la región, marcado por la herejía donatista, que negaba la validez de los sacramentos administrados por sacerdotes indignos. San Optato, con la ayuda de San Agustín de Hipona, defendió la ortodoxia de la fe y la doctrina de la Iglesia.
El Defensor de la Ortodoxia
San Optato fue un líder sabio y valiente, que gobernó con justicia y misericordia. Se dedicó a la evangelización de la región de África, que en la época era un lugar de gran herejía. A través de su labor, San Optato convirtió a muchos a la fe cristiana y sentó las bases de la educación católica en la región. Su figura es un símbolo de la unión entre la vida monástica y la acción pastoral.
El Legado de la Fidelidad
San Optato es un modelo de sabiduría y de humildad. Su vida es un recordatorio de la importancia de la ortodoxia de la fe y de la necesidad de defender la verdad contra el error. Su festividad es un día de gran regocijo para los fieles de la región y para todos los que valoran la justicia.
Oración
Oh, Dios, que en San Optato nos has dado un ejemplo de fidelidad a la fe, concédenos, por su intercesión, que, siguiendo su ejemplo, seamos capaces de defender la verdad y de mantenernos firmes en el amor a Cristo. Amén.
Este artículo forma parte de nuestro especial ‘Fe y Devoción en Agosto’. Descubri la guía completa del santoral del mes haciendo clic aquí.