domingo, 31 de agosto de 2025 10:25
La planta de HLB Pharma, involucrada en la fabricación del fentanilo que provocó cerca de un centenar de muertes, recibió en mayo de 2019 una orden de clausura por graves fallas en la producción de medicamentos, pero la medida nunca se ejecutó.
El documento detalla que la inspección a cargo del Instituto Nacional de Medicamentos (INAME) dependiente de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) había detectado serias deficiencias en las Buenas Prácticas de Fabricación (BPF), incluyendo la ausencia de un jefe de Garantía de Calidad y personal sin formación profesional en la unidad de control de calidad.
El acta recomendaba clausurar la planta, prohibir la comercialización y uso de medicamentos y retirar del mercado productos como Omeprazol, además de iniciar un sumario contra la empresa y su director técnico. Sin embargo, durante la gestión del entonces ministro de Salud, Adolfo Rubinstein, la disposición nunca se aplicó.
Con la llegada del gobierno de Alberto Fernández, las plantas de García Furfaro incluso se expandieron y participaron de gestiones sanitarias clave, como la compra de vacunas Sputnik durante la pandemia de COVID-19.
Hoy, Ariel García Furfaro se encuentra detenido mientras la Justicia investiga la contaminación del fentanilo utilizado en hospitales y clínicas, que derivó en la muerte de decenas de personas. La documentación revela que las irregularidades y malas prácticas de HLB Pharma se arrastraban desde años atrás, sin que ninguna administración aplicara las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los medicamentos.