domingo, 31 de agosto de 2025 16:00
Las históricas enemigas, Wanda Nara y Evangelina Anderson, hoy escriben un capítulo distinto, el de la reconciliación. Y el detalle que selló esta nueva etapa llegó nada menos que a través de sus hijas, quienes protagonizaron un episodio tan tierno como inesperado.
Durante años, la ex esposa de Mauro Icardi y la modelo fueron enemigas públicas. Declaraciones cruzadas, desplantes y un sinfín de titulares enfrentaron a ambas modelos. Sin embargo, el tiempo, la distancia y, sobre todo, la maternidad hicieron lo suyo. “Hoy somos vecinas y nuestras hijas tienen una relación hermosa”, confiaron desde su entorno.
La conexión entre sus hijos fue fundamental para este cambio de vínculo. Francesca e Isabella, hijas de Wanda y el delantero del Galatasaray, se hicieron inseparables de Lola y Emma, las pequeñas de Anderson con Martín Demichelis. “Es increíble lo unidas que están, pasan mucho tiempo juntas”, remarcan allegados a ambas familias.
Pero lo más llamativo sucedió en plena jornada laboral de Evangelina. Mientras grababa Los 8 escalones, recibió una videollamada inesperada. Del otro lado aparecía una de sus hijas junto a Isabella, la hija de la Bad Bitch. “Pidiéndome por favor si se pueden quedar a dormir todo el día juntas”, escribió Anderson en sus historias de Instagram, sumando un emoji de risa que dejó ver la ternura de la situación.
El episodio no quedó solo en una anécdota. Wanda se hizo eco de la publicación y la compartió con un mensaje cargado de amor: “Las amo tanto… tan tiernas, inseparables”, replicó en su perfil. Un gesto público que confirma que la relación entre ambas atraviesa su mejor momento.
El trasfondo no es menor, mientras la mayor de las Nara libra una dura batalla legal y mediática con Icardi por la tenencia y el cuidado de sus hijas, la contención de su círculo íntimo se vuelve fundamental. En ese marco, la presencia de Eva y sus hijas parece ser un sostén clave.
Así, lo que alguna vez fue una enemistad mediática que parecía eterna, hoy se convierte en una postal de paz, atrás quedaron los escándalos y las peleas, la familia y la maternidad fueron capaz de sanar todas las heridas.