Luego de la conferencia ofrecida en octubre por el investigador francés Éric Boëda, donde se presentaron datos preliminares sobre los hallazgos en Cueva Cacao 1.A, un nuevo equipo de especialistas regresará a Catamarca para profundizar en las líneas de investigación abiertas y presentar información ampliada. La actividad se realizará el miércoles 17 de diciembre a las 11 horas en el Centro de Arte y Tecnología Aplicada (CATA). La actividad es abierta al público, gratuita y no requiere inscripción previa.
Esta segunda charla estará a cargo de Jorge G. Martínez, Soledad Marcos y Carla Codemo, investigadores del CONICET y de la Universidad Nacional de Tucumán, quienes llevan más de tres décadas estudiando el sitio.
La presentación, titulada “Viejos nuevos datos en la arqueología de Antofagasta de la Sierra: el caso de Cueva Cacao 1.A”, propone revisar los hallazgos históricos desde 1991, incorporar evidencias recientes y actualizar las interpretaciones que Cueva Cacao está generando en la comunidad científica.
Una investigación que continúa revelando capas de historia
En la exposición realizada semanas atrás, Boëda destacó que Cueva Cacao 1.A conserva niveles con cronologías extraordinarias, entre 42.000 y 37.000 años antes del presente, que podrían reconfigurar la discusión sobre la llegada temprana de grupos humanos a Sudamérica. Estos datos generaron una gran repercusión, tanto por la antigüedad como por la coherencia entre restos líticos, estructuras de combustión y fauna extinta.
Los investigadores argentinos que ahora presentan ampliaciones trabajaron de manera sistemática en el alero desde la década de 1990. En ese lapso documentaron pinturas y grabados rupestres, restos de megafauna ya desaparecida, como Megatherio y Mylodon, y una secuencia arqueológica continua que incluye elementos más recientes como cerámica, cueros trabajados, fibras textiles y cabellos humanos.
Esta superposición de ocupaciones permite reconstruir cambios ambientales ocurridos hace unos 12 mil años, cuando Antofagasta de la Sierra presentaba una vegetación más densa, cursos de agua caudalosos y lagunas de mayor extensión.
Para el equipo tucumano, esta nueva charla representa la oportunidad de integrar los datos históricos del sitio con los análisis actualizados realizados por distintos grupos de investigación. También permitirá discutir metodologías, revisar contextos estratigráficos y precisar el alcance de los hallazgos que, por su antigüedad, hoy están en el centro del debate sobre el poblamiento sudamericano.
Los especialistas insisten en la importancia de proteger el lugar debido a su valor científico y patrimonial, ya que Cueva Cacao 1.A constituye una evidencia clave para comprender tanto la historia biológica y climática de la Puna como la trayectoria humana en la región.
