sábado, 3 de enero de 2026 08:20
En las primeras horas de este sábado, los Estados Unidos de América iniciaron una operación militar de gran envergadura en territorio venezolano, marcando una escalada sin precedentes tras cinco meses de tensiones diplomáticas y un sostenido despliegue naval estadounidense en el Caribe. La intervención comenzó alrededor de las 02:00 de la madrugada (hora local de Caracas), con una serie de bombardeos coordinados y operaciones terrestres de fuerzas especiales.
El presidente estadounidense, Donald Trump, informó a través de su red social Truth Social que el mandatario venezolano, Nicolás Maduro, “ha sido capturado y trasladado fuera de Venezuela”. En el mismo mensaje, Trump confirmó que las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo ataques directos dentro del país sudamericano, luego de que se registraran explosiones en zonas civiles y militares de los estados Miranda, Aragua, La Guaira y en la capital, Caracas. La información fue publicada por el diario El País de España y reproducida por la Agencia Noticias Argentinas.
De acuerdo con reportes confirmados por agencias internacionales y por el propio gobierno de los Estados Unidos, los ataques se concentraron en objetivos estratégicos militares y logísticos. Entre los principales puntos impactados se encuentran el Fuerte Tiuna, principal complejo militar de Caracas y sede del Ministerio de la Defensa; la Base Aérea La Carlota (Generalísimo Francisco de Miranda), ubicada en el centro de la capital; el Puerto de La Guaira, señalado por Washington como un nodo logístico vinculado al narcotráfico; el Aeropuerto de Higuerote, en el estado Miranda; y la antena de El Volcán, considerada un centro clave de comunicaciones en el sur de Caracas.
En un comunicado posteriormente validado por la Casa Blanca, Trump calificó la ofensiva como un “ataque a gran escala” y afirmó textualmente: “Los Estados Unidos de América han llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder. Nicolás Maduro y su esposa han sido capturados y sacados del país por nuestras fuerzas”.
Funcionarios del Pentágono, citados por CBS News bajo condición de anonimato, señalaron que la captura de Maduro fue ejecutada por efectivos de la unidad de élite Delta Force durante una incursión terrestre coordinada con los bombardeos aéreos. Según estas fuentes, la operación formaba parte de una planificación militar iniciada meses atrás.
Por su parte, el Secretario de Guerra de los Estados Unidos, Pete Hegseth, indicó que la ofensiva se enmarca en la denominada Operación “Lanza del Sur”, iniciada formalmente a mediados de noviembre de 2025, con el objetivo declarado de combatir el narcoterrorismo y a los carteles presuntamente protegidos por el gobierno de Caracas.
El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela emitió un comunicado oficial en las primeras horas de la mañana en el que repudió y denunció la “gravísima agresión militar” perpetrada por Estados Unidos. Previo a conocerse los reportes de la captura presidencial, las autoridades venezolanas habían activado una orden de movilización nacional bajo los planes de defensa “Independencia 200”.
En ese contexto, Diosdado Cabello, ministro del Interior de Venezuela, instó públicamente a la movilización de las milicias y fuerzas de seguridad para “defender la soberanía nacional ante el ataque imperialista”.
La comunidad internacional reaccionó con alarma ante la magnitud de la intervención. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, expresó su condena absoluta a través de redes sociales y de un comunicado oficial de la Cancillería, advirtiendo al mundo sobre el ataque y reiterando que “la paz y el respeto al derecho internacional deben prevalecer sobre cualquier confrontación armada”.
Desde Cuba, la Cancillería calificó la operación como un acto de “terrorismo de Estado” y exigió una reunión urgente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. En la misma línea, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán condenó enérgicamente lo que describió como una “violación flagrante de la soberanía nacional y la integridad territorial” de Venezuela.
En el plano interno venezolano, David Smolansky, vocero de la oposición, declaró a CBS News que la intervención sería consecuencia de la negativa del gobierno de Maduro a permitir una transición democrática tras los acontecimientos políticos de 2024 y 2025. En tanto, la analista y corresponsal de CBS, Margaret Brennan, informó que el despliegue del portaaviones USS Gerald R. Ford en el Caribe fue clave para asegurar la superioridad aérea durante la ofensiva.
Como medida preventiva, la Administración Federal de Aviación (FAA) de los Estados Unidos emitió una prohibición total para que operadores comerciales estadounidenses sobrevuelen el espacio aéreo venezolano y el de Curazao, citando riesgos de seguridad asociados a la actividad militar en curso.
En Caracas, se reportaron cortes masivos de energía eléctrica en amplias zonas de la ciudad tras las explosiones registradas en áreas cercanas a Fuerte Tiuna y El Volcán. Hasta el momento, no existe una cifra oficial de víctimas fatales o heridos como consecuencia directa de los bombardeos de este 3 de enero, aunque el gobierno estadounidense informó que, en operaciones previas realizadas desde septiembre de 2025, se registraron al menos 115 fallecidos en barcos interceptados en la región.
