lunes, 5 de enero de 2026 11:58
El avance de la inseguridad nocturna empujó a Villa Allende a tomar una medida inédita en Córdoba. A partir de febrero, el municipio comenzará a cerrar calles secundarias durante la noche, con la instalación de portones, luego de que la Justicia habilitara formalmente el plan.
La decisión se apoya en un fallo de la Cámara Contencioso Administrativa de Primera Nominación, que consideró que el programa impulsado por la Municipalidad es “razonable y proporcional al fin perseguido, que es la seguridad pública”. El tribunal reconoció además la vigencia de una emergencia en seguridad declarada desde 2023 y validó el proceso de participación ciudadana, en el que solo el 1,98% de los empadronados expresó su rechazo en el Registro de Oposición, según la documentación oficial.
Según Infobae, el cierre nocturno forma parte del “Programa integral de prevención del delito y seguridad vecinal”, respaldado por la ordenanza 14/25. De acuerdo con datos oficiales citados en el expediente, el 60% de los robos en Villa Allende se registran durante la noche, un dato clave para la fundamentación del plan.
El intendente Pablo Cornet explicó al diario La Voz que la iniciativa no responde a una postura ideológica, sino a una respuesta concreta frente al contexto delictivo. El plan inicial prevé la instalación de quince portones en los barrios Pan de Azúcar y Lomas Sur, con cierres entre las 22 y las 6, a cargo de personal municipal. En una segunda etapa, se evaluará su extensión a La Cruz, La Amalia y Jardín Epicuro y a San Alfonso, El Ceibo y Villa Allende Parque, donde se prevén doce accesos restringidos.
La resolución judicial también destrabó un esquema más amplio de seguridad, que incluye la incorporación de 300 cámaras, ocho móviles policiales adicionales y la creación de corredores seguros.
Cornet, quien fue víctima de un robo reciente, cuestionó la demora judicial en su propio caso y afirmó: “En mi caso sé quiénes robaron. Denuncié el sábado (27 de diciembre), pero los allanamientos los hicieron recién el martes (30 de diciembre)”.
La medida generó resistencias. Cecilia Klor, vecina de Lomas Sur y una de las demandantes del amparo colectivo, sostuvo: “No nos tomaron en cuenta como vecinos”. Desde el Concejo Deliberante, la edil Marta Banegas (bloque Elegí Villa Allende) cuestionó la política al señalar que “en vez de llevar adelante políticas de inclusión se llevan adelante políticas de segregación y eso es peligroso”.
Los demandantes argumentaron que el cierre de calles restringe derechos como la libre circulación y la igualdad ante la ley, y cuestionaron la falta de estudios técnicos que respalden la eficacia de la medida. La Municipalidad respondió que el programa es temporal, acotado y que cuenta con doble legitimidad democrática, al haber sido aprobado por el Concejo y contar con baja oposición vecinal.
