El Gobierno nacional puso en marcha este viernes una transformación profunda del sistema de subsidios a la energía. A través del Decreto 943/2025, publicado en el Boletín Oficial, el Poder Ejecutivo estableció la unificación de todas las ayudas energéticas de alcance nacional y dio forma al régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que comenzará a implementarse desde el año próximo.
La disposición suprime la división en tres niveles de ingresos que se había instaurado en 2022 y en su lugar introduce una única clasificación para los hogares que reciban el beneficio, conformada por aquellas familias que “realmente solicitan y requieren apoyo para acceder al consumo básico de energía”, de acuerdo con parámetros objetivos de situación económica y patrimonial.
El nuevo marco abarca los subsidios para electricidad, gas natural, gas propano distribuido por redes y garrafas de Gas Licuado de Petróleo (GLP), y da por concluido el período de transición que se inició en 2024. Según los fundamentos de la norma, el propósito es organizar, hacer más transparente y dirigir con mayor precisión el gasto público, en un escenario donde el peso de estos subsidios en la economía pasó del 1,42% del PBI en 2023 al 0,60% en 2025.
Un único registro y cruce de información
El decreto crea el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF), que funcionará bajo la órbita de la Secretaría de Energía del Ministerio de Economía y reemplazará al actual Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE). Los usuarios que ya estén anotados no tendrán que hacerlo nuevamente, aunque podrán actualizar su información mediante una declaración jurada.
Para determinar la elegibilidad, la Secretaría de Energía del Ministerio de Economía realizará cruces de datos sobre ingresos y patrimonio, utilizando información del Sistema de Identificación Nacional Tributario y Social (SINTyS) y de otros organismos, y tendrá la facultad de excluir a posibles beneficiarios si se detectan indicios de capacidad económica suficiente.
El criterio general de inclusión establece un límite de ingresos equivalente a tres Canastas Básicas Totales (CBT) para un hogar tipo, según los parámetros del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), y mantiene la cobertura para viviendas con Certificado de Vivienda (ReNaBaP), pensiones a excombatientes de Malvinas y casos relacionados con discapacidad, que serán analizados de manera particular.
Límites de consumo y descuentos
El esquema define bloques máximos de consumo con subsidio. Para la electricidad, se fijan 300 kWh mensuales en los meses de mayor demanda y 150 kWh en los meses de menor consumo, con la posibilidad de establecer parámetros diferentes para provincias con climas más cálidos. En el caso del gas natural, se mantienen los volúmenes base actuales, que también se extienden al gas propano por redes.
Sobre esos consumos base, los hogares beneficiarios recibirán un descuento general del 50%. Además, durante todo 2026 se aplicará una bonificación extraordinaria adicional de hasta el 25%, que se irá reduciendo de forma progresiva a lo largo del año, para garantizar una transición gradual hacia el nuevo sistema.
Las Entidades de Bien Público y los Clubes de Barrio y de Pueblo conservarán sus bonificaciones sin tope de consumo, mientras que los consumos que superen los volúmenes subsidiados no gozarán de ningún descuento.
Fin de la Tarifa Social y del Programa Hogar
El decreto también deroga la Tarifa Social Federal de Gas y dispone la eliminación del Programa Hogares con Garrafa (Programa Hogar), cuyos beneficiarios serán transferidos al SEF en un plazo de seis meses, con la intervención de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses).
La Secretaría de Energía del Ministerio de Economía será la autoridad de aplicación y tendrá amplias facultades para ajustar consumos, bonificaciones y padrones, en tanto que el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) y el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) deberán adecuar los cuadros tarifarios y el sistema de facturación.
Con esta medida, el Gobierno busca cerrar la etapa de subsidios generalizados, reducir superposiciones entre distintos regímenes y avanzar hacia un sistema más dirigido, previsible y alineado con la política de equilibrio fiscal.
