El Banco Central anunció ayer que concretó un acuerdo de financiamiento en formato Repo con un grupo de seis bancos internacionales de primera línea. La operación se realizó en la antesala del vencimiento de deuda por más de U$S 4.200 millones con bonistas privados que la Argentina debe cancelar mañana.
Según el comunicado oficial del BCRA, la operación fue licitada por un monto total de U$S 3.000 millones y se pactó a un plazo de 372 días, con una tasa de interés equivalente a la SOFR en dólares estadounidenses más un spread promedio de 400 puntos básicos, lo que representa aproximadamente un 7,4% anual.
El Banco Central recibió ofertas por aproximadamente U$S 4.400 millones, superando en alrededor de un 50% el monto licitado. Sin embargo, la autoridad monetaria decidió adjudicar solo U$S 3.000 millones en esta ocasión, considerándolo suficiente para sus proyecciones de fortalecimiento de reservas internacionales.
La entidad que conduce Santiago Bausili destacó que el fuerte interés demostrado por los bancos internacionales reafirma el proceso de normalización en el acceso de Argentina a los mercados de crédito en condiciones de mercado, en sintonía con la caída del riesgo país en los últimos meses.
En este tipo de operación Repo, que significa acuerdo de recompra, el BCRA entrega títulos públicos como garantía con el compromiso de recomprarlos en una fecha posterior.
Vencimiento
El nuevo financiamiento llega a pocas jornadas del vencimiento de deuda más relevante del año para Argentina. La próxima obligación expira el 9 de enero y representa un compromiso total de USD 4.216 millones, con la mayor parte concentrada en bonos Globales y Bonares.
En ese monto, USD 2.567 millones corresponden a los bonos Globales –divididos en USD 1.524 millones de capital y USD 1.043 millones de intereses–, mientras que a los Bonares se les adjudican USD 1.649 millones (USD 1.187 millones de capital y USD 462 millones de intereses). Una parte de la deuda, unos USD 500 millones, se encuentra en poder del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses, lo que impide su impacto sobre las reservas internacionales del Banco Central.
«Kukas queridos»
El ministro de Economía, Luis Caputo, arremetió contra el kirchnerismo tras recibir críticas por el préstamo, “Kukitas queridos, ya no psicopatean a nadie. Deuda tomaban ustedes, porque tenían déficit. Como se les caía la cara de vergüenza de ser el gobierno que más deuda tomó en la historia, inventaron el concepto de ‘financiamiento neto positivo’, e incluso lo festejaban. Es decir, festejaban engañar a la gente y tomar deuda al mismo tiempo”, comentó Caputo en su cuenta oficial de X en respuesta a una cuenta de tendencias que cuestionaba la línea de financiamiento con bancos del exterior.
