El ámbito cultural del norte argentino lamenta la pérdida de Melania Pérez, destacada intérprete de música folklórica cuya carrera consolidó su lugar como referente del canto popular regional. Su obra se distingue por la sensibilidad artística, la formación sólida y un compromiso constante con la tradición musical de la región, dejando una impronta que trascendió Salta y resonó en todo el NOA.
Melania creció en un entorno familiar profundamente vinculado a la música: su abuelo organizaba carnavales y dirigía una orquesta, mientras que otros miembros de la familia integraban distintas agrupaciones musicales. Este ambiente diverso y estimulante le permitió desarrollar desde joven una identidad artística marcada por la exploración y el respeto por las raíces folklóricas.
Su carrera profesional comenzó en 1965 cuando, con 17 años, se incorporó al grupo vocal Las Voces Blancas, con quienes alcanzó reconocimiento nacional e internacional, grabó discos y obtuvo premios en festivales como Cosquín y Odol de la Canción. Posteriormente, tras completar estudios de canto y fonoaudiología y participar en coros universitarios, regresó a Salta para formar parte del cuarteto vocal El Vale Cuatro, dirigido por Gustavo “Cuchi” Leguizamón.
En 1974 inició su carrera como solista, logrando premios en festivales nacionales, y más tarde conformó el Dúo Herencia junto a “Hicho” Vaca, recorriendo escenarios de todo el país y grabando con el sello Odeón.
A lo largo de su trayectoria, también participó en espectáculos colectivos como Las Joyas de la Música Argentina y giras junto a destacados poetas y músicos del norte. Con su fallecimiento, la región despide a una artista cuya voz y legado permanecen vivos en la memoria cultural del NOA.
