viernes, 30 de enero de 2026 19:13
Una denuncia penal presentada ante la Justicia puso bajo la lupa a la conducción de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) en Catamarca. En la jornada de ayer, los abogados Bruno Jerez y Sebastián Ibáñez, en representación de Soledad Carrizo, exsecretaria de Organización y Finanzas del gremio, denunciaron a la secretaria general Claudia Espeche por presuntos delitos de extorsión y corrupción.
Según consta en la presentación, la denunciante habría sido obligada bajo amenazas a firmar 48 pagarés en blanco. De acuerdo a lo expuesto por la defensa, las intimidaciones incluyeron la posibilidad de perder su puesto laboral y advertencias vinculadas a la seguridad de su hija, lo que configuraría una presunta coacción extorsiva agravada.
Además, la denuncia sostiene que existirían maniobras irregulares en el manejo de fondos sindicales. En ese sentido, se indicó que aportes retenidos por municipios del interior provincial no habrían sido depositados en las cuentas oficiales de UPCN, sino entregados de manera directa a la secretaria general, eludiendo los circuitos administrativos y contables correspondientes.
Otro de los puntos señalados refiere a inconsistencias en el padrón de afiliados, lo que, según la denuncia, refuerza las sospechas sobre la transparencia institucional del gremio.
Desde la defensa legal también advirtieron sobre la existencia de un presunto sistema de “esclavitud gremial”, al asegurar que UPCN Catamarca habría ignorado reiterados pedidos de desafiliación, manteniendo a trabajadores como aportantes pese a su voluntad de darse de baja, en aparente incumplimiento de los estatutos internos.
El abogado Bruno Jerez afirmó que el estudio jurídico recibió numerosas consultas de afiliados que manifestaron situaciones similares, aunque muchos optaron por no denunciar formalmente por temor o por la carga procesal que implicaría iniciar acciones judiciales.
En relación al estado de salud de la denunciante, la defensa indicó que Carrizo atraviesa un cuadro de estrés laboral severo, con consecuencias físicas y emocionales, y que habría sido forzada también a firmar su renuncia tanto al cargo gremial como a su empleo.
