domingo, 1 de febrero de 2026 22:40
Costa Rica cerró una jornada electoral decisiva y comenzó el escrutinio de votos en un proceso que, según el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) y observadores internacionales, se desarrolló con total normalidad.
Con las urnas ya cerradas, la expectativa se concentra en los primeros resultados oficiales, previstos para las 20:45 (hora local), en una elección que definirá al sucesor del presidente Rodrigo Chaves o bien abrirá paso a una segunda vuelta.
Unos 3,7 millones de ciudadanos estuvieron habilitados para votar entre una oferta de 20 candidatos, en un escenario marcado por la disputa entre la continuidad del proyecto oficialista y propuestas opositoras con perfiles técnicos y ambientales.
Según el sistema electoral costarricense, para evitar el balotaje el candidato más votado debe alcanzar al menos el 40% de los votos válidos. Si logra ese piso en esta primera ronda, será proclamado presidente. En caso contrario, los dos postulantes más votados competirán en una segunda vuelta prevista para el 5 de abril.
La candidata oficialista Laura Fernández (39), quien lideraba los sondeos previos, centró su campaña en presentarse como la “heredera” política de Chaves y apostó a un triunfo en primera vuelta.
En tanto, Álvaro Ramos (42), exfuncionario del actual gobierno que fue desplazado por diferencias internas, buscó capitalizar su perfil técnico y su formación económica para captar al electorado moderado.
Por su parte, la ex primera dama Claudia Dobles (45) puso el foco en la agenda ambiental, con propuestas vinculadas a la movilidad eléctrica y la planificación urbana, áreas en las que trabajó durante la gestión de Carlos Alvarado a través del Plan Nacional de Descarbonización.
El operativo electoral incluyó la instalación de 7.154 juntas receptoras en todo el país, no solo en centros educativos, sino también en cárceles, hogares de ancianos y 49 consulados en el exterior. El TSE destacó la transparencia del proceso y señaló que la participación se mantuvo estable durante toda la jornada.
Ahora, todas las miradas están puestas en los primeros datos oficiales, que comenzarán a marcar el rumbo político de Costa Rica para los próximos años.
