El director del Banco de Sangre de Córdoba advirtió que el país registra menos de 800.000 donaciones anuales cuando debería superar el millón y medio para cubrir la demanda. Asimismo, Nicolás Collantes, Lic. en Hemoterapia, coordinador del Banco Central de Sangre y Referente provincial de Hemodonación, comentó sobre esta situación.
La crisis de donantes de sangre en Argentina comienza a impactar de lleno en el sistema de salud: ya se están postergando cirugías por falta de hemocomponentes. Así lo alertó el doctor Horacio Carrizo, director del Banco de Sangre de Córdoba (MP 26.106), quien advirtió que el país se encuentra muy por debajo de los niveles necesarios para garantizar el abastecimiento.
“Hoy en el país hay menos de 800.000 donaciones cuando deberíamos estar por encima del 1.300.000 o 1.500.000 para la población que tenemos. Estamos en la mitad de eso”, confirmó el especialista.
Carrizo explicó que, para alcanzar la autosuficiencia, debería donar sangre entre el 3% y el 5% de la población cada año, lo que equivaldría a entre 1.300.000 y 2.000.000 de donaciones anuales. Sin embargo, el sistema continúa dependiendo en gran medida de familiares o allegados de los pacientes. “No podemos seguir dependiendo de que el entorno del paciente sea el responsable de que haya sangre en los bancos”, sostuvo.
Por otro lado, el licenciado Nicolás Collantes, coordinador del Banco Central de Sangre y referente provincial de Hemodonación, señaló que la situación en la provincia es similar pero con la continuidad de las cirugías. “La situación actual es similar: si bien en nuestra provincia no se han suspendido tratamientos médicos ni cirugías por falta de componentes sanguíneos en hospitales públicos, se ha observado un aumento en la demanda de los mismos y una disminución en la concurrencia de donantes voluntarios, especialmente durante los meses de verano. Esta situación nos obliga a realizar convocatorias públicas de donantes de sangre con el fin de reponer y garantizar un stock adecuado de componentes sanguíneos, asegurando que todos los pacientes que lo requieran puedan recibir transfusiones de manera oportuna”, afirmó.
“Sabemos que la sangre es algo único, esencial, que no podemos reemplazar y dependemos de la solidaridad de toda la comunidad”, señaló Nicolás, a su vez destacó que según las estadísticas, 9 de cada 10 personas necesitarán una transfusión en algún momento de su vida.
Uno de los puntos críticos es la disponibilidad de todos los grupos sanguíneos cuya escasez impacta directamente en la continuidad de tratamientos y en la atención de emergencias. Collantes aseguró: “La donación de sangre es fundamental para garantizar tratamientos, cirugías y emergencias. Su colaboración permite contar con un stock seguro y oportuno para todos los pacientes”.
