El presidente del Concejo Deliberante, Francisco Sosa (UP), se pronunció sobre los proyectos de ordenanza presentados por el concejal de La Libertad Avanza, Diego Figueroa, y advirtió que se trata de iniciativas “muy polémicas” que, según afirmó, “perjudican a los trabajadores y a los vecinos que hoy no la están pasando bien”.
En declaraciones a El Ancasti, Sosa sostuvo: “La verdad que siento que ellos están acostumbrados a no estar del lado de los que más necesitan, del lado de los trabajadores, del lado de la gente, así que no me sorprende”. Y agregó: “Lo que sí puedo decir es que me sorprende la falta de empatía”.
El legislador explicó que “son proyectos muy polémicos, lo poco que he podido leerlos, porque ingresaron y ya están en comisiones para trabajarlos”. En ese sentido, señaló que “hay unas palabras muy fuertes en contra de personas, de catamarqueños que viven el día a día porque no han podido tener la oportunidad de tener un trabajo formal o porque ya es su profesión ser un vendedor ambulante, y con eso han criado sus hijos y su familia”.
Sosa remarcó que “me pone triste saber que quieren ordenar o hacer una ordenanza donde perjudique ese trabajo que tiene el vendedor ambulante, el más llamado trapito, los que prestan servicio, los cuidacoches en eventos”. Y añadió: “Estamos padeciendo todas las medidas del gobierno nacional que ellos representan, esos ajustes, y encima hacen ordenanzas para seguir perjudicando al trabajador que sale todos los días a buscar el sustento para su familia”.
El presidente del Concejo expresó su rechazo: “Yo lo poco que he leído no estoy de acuerdo prácticamente en nada de lo que pide la ordenanza”. Y recordó: “Esto me remonta a un dicho ´pueblos chico, infierno grande´ Yo podría decir entonces que él sería el demonio en este caso en el pueblo, porque tomar estos proyectos perjudica mucho al vecino y al trabajador”.
Finalmente, Sosa apeló a la empatía y a la realidad cotidiana: “En un pueblo chico, infierno grande, acá nos conocemos todos. Quién no conoce a Rosita, la vendedora; quién no conoce a los chalecos que son los cuidacoches de la plaza; quién no conoce a los lustrabotas o a los chicos que están siempre limpiando vidrios en las esquinas.
Acá nos conocemos todos y no ha habido una falta de respeto de esa gente hacia el vecino. Tenemos que pensar en el otro que hoy no la está pasando bien”.
Proyecto controversial
Con el objetivo de “Proteger el derecho de los ciudadanos a disfrutar de un servicio digno y sin perturbaciones” y «fortalecer el orden público y potenciar la actividad económica formal», Figueroa sostiene que el proyecto de ordenanza está orientado a proteger la “normal estadía, tranquilidad y seguridad” de los clientes en establecimientos gastronómicos y comercios de la ciudad.
El proyecto establece que los propietarios de bares y comercios en general tendrán la responsabilidad de evitar el ingreso o permanencia.
Sin embargo los puntos de vista de la oposicion no se han hecho esperar remarcando que el proyecto es una «burla».n
