InicioSociedadAportes virtuosos contra la violencia de género

Aportes virtuosos contra la violencia de género

La violencia de género, se ha demostrado, es una problemática estructural. Para modificarla o morigerar sus efectos son precisos cambios profundos en la sociedad. Los jóvenes tienen un papel crucial en la transformación cultural que se requiere. La violencia de género no es un problema aislado ni privado; es una manifestación de desigualdades estructurales que deben ser cuestionadas y erradicadas.

La educación en igualdad, el respeto y la empatía son herramientas poderosas para prevenir y combatir este tipo de violencias. Y en ese contexto los lugares donde las nuevas generaciones pasan más tiempo se han convertido en ámbitos adecuados para la reflexión y la concientización sobre esta problemática.

En ese contexto cobra relevancia, y al mismo tiempo funciona como modelo a seguir, la experiencia de algunos clubes del Área Metropolitana de Buenos Aires como San Lorenzo, Racing y Platense que organizan, a través de una fundación y con el apoyo de embajadas de Nueva Zelanda, Australia y Canadá, talleres para prevenir las violencias y promover nuevos tratos en el deporte. Están dirigidos a chicos y chicas de esas entidades deportivas y de las disciplinas de fútbol masculino y femenino, hockey, vóley, básquet, handball, natación, gimnasia rítmica, patín, tenis de mesa y futsal, pero también a dirigentes, entrenadores, preparadores físicos.

Los lugares donde las nuevas generaciones pasan más tiempo se han convertido en ámbitos adecuados para la reflexión y la concientización sobre la violencia de género. Los lugares donde las nuevas generaciones pasan más tiempo se han convertido en ámbitos adecuados para la reflexión y la concientización sobre la violencia de género.

Entre los temas abordados en los talleres para los adolescentes y jóvenes, se encuentran los mandatos y los estereotipos de género, los noviazgos violentos, los rituales de iniciación y el acoso en redes sociales. Los destinados a dirigentes, entrenadores y preparadores físicos estuvieron orientados a pensar los roles y estereotipos, y a construir herramientas y estrategias para generar ámbitos deportivos inclusivos y libres de violencias.

Sería muy interesante que experiencias de este tipo se realicen en Catamarca, donde los casos de violencia de género son también un problema muy arraigado. En nuestra provincia se registran cada año alrededor de 30.000 denuncias por año sobre casos de violencia física, y aproximadamente 10.000 personas –mujeres y personas de la diversidad sexual- son asistidas por la Justicia o la Secretaría de la Mujer, Géneros y Diversidad.

Aunque no sean comunes las denuncias por otros tipos de violencia de género, como la psicológica, económica o simbólica, éstas también existen y forman parte de una cultura machista que es preciso desterrar.

Los avances en las políticas públicas registrados durante las primeras décadas del siglo se ven cuestionados ahora por mensajes controvertidos emitidos desde el poder político. De modo que la concientización de las nuevas generaciones, que tienen naturalmente la tendencia a cuestionar las normas que sostienen la desigualdad, es un desafío que deben asumir, además del Estado, las instituciones y las organizaciones de la sociedad civil.

Más noticias
Noticias Relacionadas