El reciente Índice del Inversor Verde 2025, elaborado por la Universidad Nacional de San Martín, coloca a Catamarca en el cuarto lugar entre las diez provincias del Norte Grande argentino, posicionándola en el grupo de las jurisdicciones con mejores condiciones para la inversión sostenible. La provincia lidera en facilidades para invertir (Facilidad) y ocupa el tercer lugar en potencial ambiental (Sostenibilidad), gracias a sus recursos energéticos y minerales estratégicos. Sin embargo, el mismo estudio plantea desafíos en materia de seguridad jurídica que no pueden soslayarse.
El informe es contundente al señalar que la provincia cuenta con la mayor disponibilidad de minerales críticos para la transición verde, el máximo potencial solar y eólico de la región, y condiciones fiscales competitivas para atraer inversiones. En un contexto global donde la demanda de litio, cobre y energías limpias se multiplica, Catamarca emerge como un territorio con activos únicos. A estos recursos naturales se suma un capital humano con formación universitaria y capacidades científico-técnicas que pueden potenciar su aprovechamiento estratégico.
El mundo necesita lo que la provincia posee: minerales para baterías eléctricas, espacios para energía solar y eólica, territorios para una bioeconomía sostenible. El mundo necesita lo que la provincia posee: minerales para baterías eléctricas, espacios para energía solar y eólica, territorios para una bioeconomía sostenible.
La contracara de este potencial son tres desafíos concretos, vinculados a la previsibilidad institucional y la seguridad jurídica. El trabajo advierte sobre tres desafíos concretos: la provincia presenta la tasa más baja de resolución judicial del Norte Grande, lo que genera incertidumbre en los tiempos de los procesos legales; registra cinco conflictos ambientales activos vinculados a proyectos mineros, la mayor cantidad de la región; y enfrenta una alta tasa de delitos contra la propiedad. Estos factores no son obstáculos insalvables, pero sí señales claras de que el modelo de desarrollo requiere fortalecer la institucionalidad, mejorar los tiempos de la justicia y construir mecanismos más sólidos de diálogo territorial.
El mismo informe identifica experiencias valiosas en otras provincias que pueden servir de referencia. Jujuy avanzó en la planificación climática; Corrientes muestra mayor estabilidad institucional; La Rioja combina equilibrio en las tres dimensiones evaluadas. La comparación revela que la disponibilidad de recursos no es suficiente si no se acompaña de capacidades institucionales para gestionarlos. «Las oportunidades de desarrollo en el Norte Grande dependen menos de la disponibilidad de recursos y más de la capacidad institucional y la coordinación regional para gestionarlos de manera estratégica», afirma el estudio.
Más allá de estos desafíos, la provincia tiene una oportunidad histórica. El mundo necesita lo que la provincia posee: minerales para baterías eléctricas, espacios para energía solar y eólica, territorios para una bioeconomía sostenible. Pero aprovechar esta oportunidad no alcanza con ser atractivos para la llegada de capitales. Requiere fortalecer instituciones, invertir en infraestructura logística y, sobre todo, construir un pacto territorial donde comunidades, Estado y sector privado compartan una visión de largo plazo.
Catamarca cuenta con recursos naturales y humanos para liderar la transición verde del país en el futuro, pero para dejar de ser promesa requiere tomar medidas concretas en el presente. Las herramientas están, solo falta la decisión.
