domingo, 18 de enero de 2026 01:59
La lista Gris Naranja -encabezada por Abel Castillo-, opositora a Luis Barrionuevo, quien se quedó con la conducción local del sindicato gastronómico con la continuidad de Fabián Vega, llevó su reclamó a los despachos nacionales. Para el caso, formalizó una presentación ante la Dirección de Asociaciones Sindicales del Ministerio de Capital Humano -a cargo de Sandra Pettovello-, solicitando no solo la nulidad de las elecciones de diciembre último, sino también, la designación de un interventor normalizador para el gremio.
El planteo fue impulsado por Martha Marón, quien supo desempeñarse como apoderada de la lista opositora y, según denunciaron, sufrió presión para firmar el acta con el escrutinio definitivo. El conflicto inició porque, de acuerdo con las actas, la lista Celeste oficialista se impuso por apenas tres votos de diferencia, obteniendo 141 sufragios frente a los 138 de los opositores. Pese a haber perdido en la Capital, el escaso margen obtenido que dejó como ganador al oficialismo fue por los votos conseguidos en la mesa de Belén.
Para los opositores esa victoria es ficticia. En el escrito se reseña que habían impugnado la mesa de Belén porque “permitía la participación de quienes no eran cotizantes -pago de la cuota sindical- y, por lo tanto, no estaban habilitados para sufragar”.
Además, señalan la “ilegal designación del presidente de mesa de Belén, al no reunir las condiciones para el cargo”. A la vez, apuntan que en un acta policial consta “el accionar del presidente de mesa de Belén, al negarse a recibir impugnación del fiscal”. Según evaluaron, esto respondió a una “clara maniobra de torcer la voluntad de los afiliados mediante la conformación de una mesa montada en el interior y que con ello pretendían materializar un fraude”.
En el documento enviado al Ministerio de Capital Humano también exponen lo que consideran una “clara maniobra arbitraria de la Junta Electoral”, con acciones como la “falta de la exhibición del padrón electoral y el acceso de una copia del mismo”. También argumentan para que se declare nulo el comicio, una supuesta desobediencia a una orden judicial “por la Junta Electoral de la Central y de la seccional Catamarca en particular”, quienes habiendo tenido conocimiento de una medida cautelar de la Cámara Nacional de Apelación del Trabajo que ordenaba suspender el acto eleccionario, “lo mismo lo llevan adelante”.
La oposición también puso en duda la validez de los instrumentos legales utilizados para reanudar el proceso electoral de los gastronómicos. Sobre este eje, apuntan a que la resolución de la Junta Electoral “carece de fecha” y “con la sola firma del presidente, es decir, sin las restantes firmas que dan validez a este instrumento, se procede a disponer la modificación de lugares habilitados para emitir el sufragio”. “Este instrumento es absolutamente nulo, de nulidad insalvable y evidentemente viciado de arbitrariedad” acotan.
Incluso sostienen que, quienes llevaron adelante el comicio de renovación de autoridades, actuaron con “el mandato vencido y se autoprorrogaron el mismo mediante un Congreso ilegal”. Por este motivo, solicitan que se analice con carácter de urgente la situación de quienes “con mandato venido y auto prorrogado ejercen en forma ilegal la conducción del gremio”, ya que es “evidentemente un fraude para los afiliados de la provincia y el país”.
