Cada 20 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Salud Bucodental, una fecha a la que adhiere el Ministerio de Salud de la provincia con el objetivo de generar conciencia sobre la prevención de enfermedades como caries y afecciones gingivales. Este año, la campaña pone el foco en el impacto que tiene la salud de la boca en la calidad de vida, remarcando que una buena salud bucal es clave para el bienestar general.
La salud bucodental no solo implica la ausencia de enfermedad, sino también la capacidad de morder, masticar, hablar, sonreír y expresar emociones sin dolor ni incomodidad. Cualquier alteración en la boca puede afectar el bienestar psicosocial de las personas, limitando su confianza y su vida cotidiana, lo que refuerza la importancia de su cuidado desde edades tempranas.
Profesionales de la salud destacan que incorporar hábitos de higiene adecuados desde la infancia y sostener controles odontológicos periódicos son pilares fundamentales. Entre las principales recomendaciones se encuentran mantener una alimentación saludable, cepillarse al menos dos veces al día durante dos minutos con pasta dental con flúor, usar cepillos de cerdas suaves y renovarlos cada tres meses o cuando estén deteriorados.
Además, se aconseja realizar consultas odontológicas cada seis meses, utilizar protectores bucales en deportes de alto impacto y extremar los cuidados en casos de ortodoncia, bruxismo, uso de prótesis o piercings en la cavidad bucal. Ante síntomas como dolor al consumir alimentos fríos o calientes, sangrado de encías, aftas que no cicatrizan o movilidad dentaria, es fundamental acudir al odontólogo para evitar complicaciones mayores.
