domingo, 22 de marzo de 2026 14:15
Un reciente estudio científico advirtió que la rotación de la Tierra se está desacelerando y que el cambio climático tiene un rol clave en este fenómeno, que si bien es imperceptible en la vida cotidiana, puede medirse con gran precisión.
La investigación, publicada en la revista Journal of Geophysical Research: Solid Earth, señala que la duración del día está aumentando de forma gradual debido a que el planeta gira cada vez más despacio.
Según el trabajo, realizado por investigadores de Austria y Suiza, la desaceleración actual es una de las más pronunciadas registradas en millones de años, y estaría directamente vinculada a los efectos del calentamiento global.
Un cambio casi imperceptible
En términos concretos, la rotación terrestre se está alargando en aproximadamente 1,33 milisegundos por siglo. Aunque esta variación no puede ser percibida por las personas, resulta relevante para sistemas que requieren una medición del tiempo extremadamente precisa.
Entre ellos se encuentran la navegación espacial y los sistemas de cronometraje de alta precisión, que dependen de la estabilidad de la rotación del planeta para funcionar correctamente.
Si bien comúnmente se establece que un día dura 24 horas, en realidad ese período no es constante, ya que la rotación de la Tierra varía por factores como la atracción gravitatoria de la Luna y distintos procesos geofísicos.
El impacto del deshielo
El estudio destaca que el cambio climático influye en este fenómeno a través del deshielo de polos y glaciares, que provoca una redistribución de la masa del planeta.
Este proceso puede compararse con el de una patinadora artística que gira más lento cuando extiende los brazos: al desplazarse el agua hacia distintas zonas de la superficie terrestre, la rotación se desacelera.
Los científicos Mostafa Kiani Shahvandi, de la Universidad de Viena, y Benedikt Soja, del ETH de Zúrich, explicaron que este mecanismo está directamente relacionado con el calentamiento global.
Un fenómeno con antecedentes lejanos
Para comprender la evolución histórica de este proceso, los investigadores analizaron fósiles marinos y su composición química, lo que permitió reconstruir variaciones del nivel del mar durante millones de años.
El estudio abarcó un período de 3,6 millones de años y detectó múltiples cambios en la duración del día. Sin embargo, solo hace unos 2 millones de años se registró una desaceleración comparable a la actual.
Los especialistas concluyen que el ritmo actual de ralentización es casi sin precedentes en la historia reciente del planeta y que la actividad humana, a través del cambio climático, es el principal factor detrás de este fenómeno.
De mantenerse esta tendencia, la duración del día seguirá aumentando de manera gradual en el futuro, aunque seguirá siendo un cambio difícil de percibir sin instrumentos especializados.
