Un buque petrolero ruso descargó 100.000 toneladas de crudo en la isla, en un envío autorizado por las autoridades estadounidenses. El Kremlin anunció que continuará la cooperación.
Un petrolero de bandera rusa, el Anatoly Kolodkin, arribó al puerto de Matanzas, Cuba, con un cargamento de aproximadamente 100.000 toneladas de petróleo. El envío se produce en el marco de la crisis energética que afecta a la isla y fue autorizado por la Guardia Costera de Estados Unidos, según reportes del diario The New York Times, tras meses de restricciones que complicaban el suministro.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, confirmó la operación y anticipó más ayuda. «Seguiremos trabajando», declaró al ser consultado sobre futuros envíos. Peskov sostuvo que Rusia no puede mantenerse indiferente ante la situación cubana y consideró un deber colaborar con el país, que enfrenta escasez de combustible y dificultades en su sistema energético.
La llegada del crudo representa un alivio parcial para Cuba, mientras se espera que la cooperación entre ambos países continúe en los próximos meses para sostener el abastecimiento.
