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Un «tsunami» de mujeres sale a la calle en Argentina para repudiar a Javier Milei

Una multitud rodeó al Congreso argentino este 8M. Las manifestaciones tuvieron un fuerte componente antigubernamental, exacerbado por una decisión de los hermanos Javier y Karina Milei, de convertir el salón de las Mujeres Argentinas del Bicentenario de la sede del Ejecutivo en Salón de los Próceres. «Que haya un Salón de la Mujeres tal vez sea hasta discriminador para los hombres», explicó el portavoz del mandatario, Manuel Adorni, antes de que la ciudad de Buenos Aires sienta las vibraciones del malestar.

La diputada de izquierdas, Myriam Bgregman, calificó a Milei de «provocador» por la medida adoptada. «Tenemos que demostrarle que nuestra lucha está en la calle y que eso no lo puede cambiar por más presidente y representante de la reacción patriarcal que sea».

Miles y miles de mujeres ocuparon en ese contexto los alrededores del Parlamento, donde se leyó el documento que conecta los hechos del pasado con el presente y un futuro de desafíos para los distintos colectivos femeninos: «Fuimos marea (la marea verde que promovió la despenalización del aborto en 2018 y 2020), seremos tsunami».

El mensaje puso el acento en la avanzada anti derechos en tres meses de gestión presidencial que incluyen el cierre del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) y la orden de que la Administración Pública se abstenga no solo de utilizar el lenguaje inclusivo sino «todo lo referente a la perspectiva de género».

«Estamos en un 8M histórico contra la ultraderecha», señalaron los distintos colectivos feministas. «Repudiamos el desguace del estado: la desregulación, privatización y vaciamiento de políticas públicas. ¡Repudiamos los despidos!». Milei, aseguraron intenta «deshumanizarnos» a través de su política económica. «En tres meses de este Gobierno la pobreza se profundizó llegando al 60%. Nos endeudamos para poder comer, para comprar un medicamento, para estudiar, para pagar el transporte y para pagar el alquiler».

Política, economía y diversidad

Por, sobre todo, el documento repudia «todos los proyectos de ley que pretenden hacernos retroceder en los derechos sexuales y (no)reproductivos». Se denunció la política de la ultraderecha que «niega las desigualdades de género mientras fortalece a las Iglesias Católicas y Evangélicas, instituciones históricamente enemigas de nuestras libertades sexuales». Llama a su vez a estar en «alerta» para «resistir activamente todos los intentos de obstruir el derecho al aborto» y el crecimiento de la violencia de género en medio de la indiferencia estatal. «Hay más de 70 femicidios en lo que va del año».

Pocos días antes del 8M, Milei había amenazado a las periodistas María O’Donnell o Silvia Mercado, por no compartir sus opiniones, y a la cantante y actriz Lali Espósito.

A su vez, el anarco capitalista se presentó horas atrás en la escuela donde había cursado la secundaria. Además de fustigar a los «zurdos» y «zurditos», calificó al aborto como un “asesinato agravado por el vínculo” y a sus promotores los «asesinos de los pañuelos verdes», en un tono similar a la reunión en el foro económico de Davos, en febrero pasado.

El 8M toma las calles de Latinoamérica

América Latina ha sido un clamor en defensa de los derechos de las mujeres, una denuncia contra todos los abusos que se cometen contra ellas y un aviso de lo mucho que nos queda todavía por avanzar como sociedad en materia de igualdad.

Brasil

Miles de brasileñas protestaron este viernes en las principales ciudades del país para exigir un basta a los feminicidios, despenalizar el aborto y aplicar los últimos avances legislativos en materia de igualdad.

En São Paulo, la mayor ciudad del país, cientos de mujeres se manifestaron al grito de «aborto legal, libre y gratuito» por la Avenida Paulista, adonde se acercaron decenas de colectivos y sindicatos en defensa de los derechos de las mujeres. «No es justo que en 2024 continúen matándonos y tengamos que recurrir al aborto clandestino», vociferó Maria Fernanda Marcelino, una de las representantes de la Marcha Mundial de las Mujeres. En Brasil, el aborto es legal apenas en casos de violación, riesgo de muerte para la madre o anencefalia del feto.

Desde niñas a las más veteranas, las manifestantes caminaron a pesar de la lluvia con pancartas que reivindicaban un salario igualitario, el fin de los feminicidios e incluso un alto al fuego en la Franja de Gaza. Según los datos del Fórum Brasileño de Seguridad Pública, al menos 1.463 mujeres fueron víctimas de feminicidio en Brasil el año pasado, un 1,6% más que en 2022, lo que deja un promedio de cuatro muertes por día.

«El feminismo tiene que ser interseccional, tenemos que defender a todas las mujeres: las negras, las trans y también a las palestinas», afirmó con contundencia Sophia Vieira, una joven militante del colectivo Juntas. Bloques antirracistas, indígenas y lésbicos pusieron de manifiesto durante este 8 de marzo que la igualdad se construye desde «la primera línea» y «de manera colectiva», como describió Mari Ceoski, una de las asistentes.

En Río de Janeiro, protestaron por el centro de la ciudad con banderas rojas, moradas y carteles que también pedían una política efectiva contra el creciente número de feminicidios. «La ley está ahí, pero el número de feminicidios es un absurdo, no ha parado de crecer (…) Damos pasos hacia delante, pero también hacia atrás porque estamos en una sociedad extremadamente misógina«, afirmó a EFE Eladiceia da Silva, profesora de Historia.

Colega de profesión, Silme de Lima reconoce que ha habido «avances bien significativos», especialmente en el ámbito laboral, aunque con matices. «Todavía no estamos en paridad. Las mujeres aún ganan menos que los hombres», denunció.

Para revertir esa situación, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, sancionó en julio pasado una ley que establece la igualdad salarial para hombres y mujeres que desempeñen las mismas funciones. Desde que asumió el poder, el 1 de enero de 2023, el mandatario ha impulsado diversas iniciativas en pro de las mujeres, aunque también ha sido criticado por no elegir a ninguna para ocupar un lugar en la Corte Suprema en las dos oportunidades que ha tenido hasta el momento. En su primer año de mandato, Lula propuso a dos candidatos para el alto tribunal y en ambas ocasiones optó por un hombre: Cristiano Zanin, su antiguo abogado personal; y Flávio Dino, quien fue su ministro de Justicia. Con esos dos nombramientos, actualmente en el pleno del Supremo, formado por once magistrados, solo hay una mujer: Cármen Lúcia Antunes.

Además de São Paulo y Río, en este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, también se registraron concentraciones en Brasilia, Belo Horizonte, así como en otras grandes ciudades brasileñas.

Puerto Rico

Cientos de puertorriqueñas cortaron este viernes una de las principales carreteras de San Juan en hora punta y repicaron los barriles del género musical de la bomba de Puerto Rico, con motivo del Día Internacional de la Mujer. Al grito de: «Vivas nos queremos», «Nosotras parimos, nosotras decidimos» o «¡Qué viva la lucha feminista!», dos marchas recorrieron las calles de la capital de Puerto Rico, San Juan, para reivindicar los derechos de las mujeres y alzar la voz contra la violencia de género y los femenicidios por los que se declaró Emergencia en la isla caribeña.

Una de las manifestaciones, organizada por la Colectiva Feminista en Construcción, partió del estadio Hiram Bithorn y paralizó el tráfico por más de una hora en el Expreso 52, en las inmediaciones del centro comercial, Plaza Las Américas. La Policía desvió el tráfico por otras rutas y cerró algunas de las vías de acceso al lugar.

Por otro lado, en la marcha convocada por la Coordinadora Paz para la Mujer y otras organizaciones feministas, la artista puertorriqueña Melina León cantó para sorpresa de los asistentes, sus temas ‘Mujeres Liberadas’ y ‘Cuando una mujer’. «Que todo el mundo reconozca la labor de las mujeres en este mundo y que tanto los políticos como las personas que nos representan puedan hacer el cambio y tengamos unas mejores vidas todas nosotras y nuestros niños», dijo León. Por su parte, Ivonne Lozada, una de las organizadoras y vicepresidenta del colegio de Abogados, indicó a EFE que «hacen falta más mujeres en espacios de poder decisivo político» y reclamó «una revisión a la Ley de armas» para controlar el acceso de los agresores.

Esta columna de feministas terminó su recorrido en la Comisión Estatal de Elecciones, donde 21 barrileras hicieron sonar la bomba puertorriqueña, un género musical que surgió del sincretismo de la cultura taína, africana y española, y bailaron en forma de protesta. «Nosotras las barrileras del 8M nos hacemos parte a través de la práctica de la bomba puertorriqueña, una expresión tradicional afroboricua y la utilizamos como herramienta de expresión para lo que nos aqueja», afirmó Marién Torres, percusionista y directora de ‘Taller Tambuyé’ una de las escuelas de bomba más destacadas de Puerto Rico.

El gobernador puertorriqueño, Pedro Pierluisi, firmó a finales de diciembre una orden ejecutiva para extender la Declaración de Emergencia por Violencia de Género que se decretó en 2021, hasta el 31 de diciembre de 2024, ante las alarmantes cifras de feminicidios. La Policía de Puerto Rico informó que en 2023 se produjeron un total de 39 feminicidios, de los cuales 19 fueron por violencia de género. Mientras, en lo que va de 2024 se reportaron 13 feminicidios, de los cuales seis son por violencia de género.

En 2023 el 53% de feminicidios íntimos ocurrieron entre mujeres de 25 a 44 años, según informó el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico (IEPR). De acuerdo a las autoridades puertorriqueñas, en el 2023 se reportaron 7.362 querellas de violencia doméstica en la isla caribeña, un 3% más que en el 2022 cuando fueron 7.146.

Uruguay

Decenas de miles de mujeres uruguayas salieron a la calle este 8 de marzo para reivindicar sus derechos frente a «la cultura patriarcal y el sistema capitalista» que les oprimen, en una marcha que «desbordó de una marea violeta» 18 de julio, la principal avenida de Montevideo. Así lo señaló a la Agencia EFE la responsable de la Secretaría de Género del PIT-CNT, la central sindical de Uruguay, Flor de Liz Feijoo, organización que también convocó un paro de mujeres por 24 horas durante la jornada del viernes bajo la consigna ‘Por trabajo, salario, seguridad social, contra la pobreza, la violencia de género y la pérdida de derechos’.

Como es habitual desde hace años, cánticos como «Nos tocan a una, nos tocan a todas», «Mujer, escucha, únete a la lucha» o «América Latina va a ser toda feminista» inundaron las calles en una manifestación que tiñó de morado la capital uruguaya. Liz destacó que se trata de un día «muy especial» para todas las mujeres y puso especial énfasis en la situación de «despojo y atrocidades» que sufren las palestinas que, según afirmó, están sufriendo un genocidio.

En este sentido, la proclama de que leyeron las organizadoras al comienzo de la manifestación afirmó que la liberación colectiva femenina está íntimamente vinculada a lo que ocurre en Palestina, puesto que las mujeres son «la primera línea en cada uno de los entramados que conforman la vida».

La representante del PIT-CNT resaltó la importancia de que el Gobierno sitúe los cuidados y trabajo no remunerado en la agenda pública y política y enfatizó que si las mujeres no están en sus espacios de trabajo, ya sea en el ámbito laboral o en el de cuidados, «el mundo se detiene». Es por esto que la central sindical uruguaya se sumó al paro internacional de mujeres: «Paramos por nuestros derechos desde un feminismo de clase, antirracista y anticapitalista». Según las organizadoras, el sistema capitalista invisibiliza el peso que tienen las labores de las mujeres en la economía mundial, por lo que clamaron por el fin de la brecha laboral: «Nos quieren aisladas, cansadas, tuteladas y sin voz».

Liz subrayó que, aunque la lucha por los derechos de la mujer sea un «largo proceso histórico», las activistas y militantes cada vez «están más fuertes» y cada año se logra mayor coordinación dentro del movimiento feminista. Sin embargo, esta posición la rebaten desde el bloque separatista, un grupo de mujeres que marchó en un sector sin hombres para crear un «espacio seguro» en el que las manifestantes no tengan que ir junto con varones que no saben si fueron «los abusadores o violadores de sus compañeras». Así lo explicó Sabrina Silva, integrante del bloque, que resaltó la oposición de su grupo contra asuntos como la prostitución y el alquiler de vientres, temas que consideran aceptados por el resto de las manifestantes, lo que les motivó a conformar un sector separado del resto hace seis años.

«Soñamos con sociedades sin violencias, injusticias ni exclusiones, nuestros cuerpos y nuestros derechos no son territorios en disputa», clamó la proclama de la manifestación. Muchas de las pancartas que portaban las manifestantes resaltaban la necesidad de poner fin a la violencia física y sexual contra las mujeres. ‘Feliz va a ser el día en que mi abusador NO esté libre’, ‘Quiero vivir, no sobrevivir’, ‘En memoria de todas las niñas que no les creyeron’ o ‘No fue la ropa ni el lugar, fue un macho patriarcal’ fueron algunos de los mensajes que portaron las uruguayas este 8 de marzo

Según la base de datos ‘Feminicidio Uruguay’, en el país sudamericano se produjeron 25 femicidios durante todo el 2023 y, en lo que va de 2024, tres mujeres fueron asesinadas por el hecho de ser mujeres.

Perú

Cientos de integrantes de colectivos feministas y sociales se concentraron este viernes y marcharon por las calles de Lima con motivo del Día Internacional de la Mujer para reivindicar sus derechos y exigir «vivir sin violencia». «Ni una asesinada más», fue uno de los lemas principales de la manifestación, mostrado en este caso por la organización feminista Manuela Ramos durante la marcha que recorrió calles del distrito limeño de San Isidro rumbo a Miraflores. Estas manifestantes también pidieron: «Trabajo digno, sí, explotación y violencia, no». «Exigimos el respeto de nuestros derechos y justicia por las víctimas de violencia machista, las víctimas de masacres en el sur y la represión en protestas», señaló la organización en un pronunciamiento.

En medio de música y danzas, también la organización Flora Tristán se manifestó con el lema «feministas luchando por igualdad y democracia real». Mujeres de todas las edades, vestidas con faldones rojos y camisetas blancas, bailaron mientras entonaban «acá estamos las valientes, nunca, pero nunca, callaremos, compañeras». «Desde la #Asamblea8M, que reúne a diversas colectivas, organizaciones y activistas independientes, levantamos nuestras voces y salimos a las calles para denunciar a este gobierno patriarcal y dictador que precariza y violenta nuestras vidas», manifestó está organización en un pronunciamiento.

La asociación civil feminista Quinta Ola destacó en sus redes sociales que más de cien organizaciones, colectivos y activistas independientes suscribieron este pronunciamiento. «Este #8M adolescentes y jóvenes activistas siguen en pie de lucha, por acceso a trabajos dignos, educación, participación política igualitaria y en contra de maternidades forzadas, acoso sexual, desapariciones, desigualdad, discriminación y todo tipo de violencias», remarcó la asociación.

Amnistía Internacional también participó en la marcha con una delegación que mostró pancartas y carteles con lemas como «maternidades por elección y no por imposición» y denunció que 1.353 menores de 14 años se convirtieron en madres en Perú en 2023, producto de una violación sexual. «En Perú se ha debilitado la educación sexual integral, se obstaculiza el derecho de niñas, adolescentes y mujeres a acceder a un aborto terapéutico, y se niega a las víctimas de violencia sexual el derecho a decidir sobre sus cuerpos. Hoy nos movilizamos por nuestros derechos #8M», remarcó la organización.

A su turno, la Organización Nacional de Mujeres Indígenas Andinas y Amazónicas del Perú (Onamiap) también difundió un pronunciamiento en el que demandó «una política de cuidados que reconozca a la naturaleza como sujeta de derechos». El pronunciamiento, que también fue firmado por el Enlace Continental de Mujeres Indígenas de las Américas (Ecmia), planteó «una visión integral y colectiva que supere el ámbito doméstico o familiar». «El debate en torno a las políticas de cuidados no centra su atención en las diversas realidades que atraviesan las mujeres y niñas indígenas reduciendo los cuidados al ámbito de lo doméstico o familiar, situación que ha llevado a que las organizaciones de mujeres indígenas alcen su voz planteando sus propias visiones sobre los cuidados», enfatizó. Informó que, como resultado de sus diálogos, Ecmia Sur ha enviado un documento a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) cuyo contenido «recoge las voces de las mujeres indígenas, su postura política y visión crítica del modelo extractivista de cara a la construcción del buen vivir y la vida plena».

Además de las movilizaciones en Lima, diversas organizaciones y colectivos también convocaron a marchas en otras ciudades del país, como Ica, Arequipa, Ayacucho, Chiclayo, Tacna, Tarapoto, Trujillo, Talara y Juliaca.

Venezuela

Decenas de venezolanas se manifestaron este viernes en Caracas para exigir la despenalización del aborto y el fin de los feminicidios en el país, a propósito del Día Internacional de la Mujer. En una concentración, activistas del feminismo y ciudadanas que se dedican a una variedad de profesiones levantaron pancartas y corearon consignas en una de las manifestaciones callejeras que tuvieron lugar en la capital de Venezuela, donde el colectivo también exigió aumentos salariales y la excarcelación de trabajadoras presas.

Melanie Agrinzones, una de las manifestantes, dijo a EFE que las mujeres no tienen motivos para celebrar esta fecha en Venezuela, debido a la falta de avances sociales y legislativos a favor de la igualdad. «Estamos exigiendo el fin de los feminicidios, de los crímenes de odio, pero también estamos exigiendo aborto legal, seguro, gratuito y acompañado», dijo la joven, que considera necesario generar en el país «una conversación tan importante como es la salud sexual y reproductiva para todas las personas». Las manifestantes escribieron frases en el asfalto y portaron carteles con mensajes como «el feminismo te incomoda más que los feminicidios» y «hoy no están todas nuestras voces juntas porque desde la tumba no se puede gritar».

Según la organización no gubernamental Utopix, 201 mujeres fueron asesinadas en Venezuela en 2023 debido a la violencia machista, un flagelo que ya se cobró las primeras 20 víctimas en enero. El Gobierno venezolano aseguró este viernes que el país «ha logrado avances significativos en inclusión, equidad, participación protagónica y mecanismos de defensa» de los derechos humanos de las mujeres. No obstante, la ONG insiste en que es «imprescindible el desarrollo de un plan de emergencia feminista para la prevención, atención y mitigación de la violencia de género», que ha aumentado en los últimos cinco años.

Colombia

Miles de mujeres dejaron las huellas de sus zapatos estampadas en las calles de Bogotá al ritmo de la sororidad de la marcha feminista del 8M y con mensajes como “somos las nietas de aquellas que no pudieron matar” o “marcho para que mi hermana llegue a casa segura”.

Luna se encargó de llevar una bicicleta llena de cubos de pintura. A su paso, el olor a los tintes lo inundaba todo hasta que las otras cinco mujeres que la acompañaban tomaron los barriles que cargaba y esparcieron sobre el suelo pintura roja, verde, blanca y negra y con spray con frases como: “Abuela, el machismo no nos callará más”. Así, a cada paso que dieron las marchantes, dejaron la colorida huella de sus zapatos gritando, unidas y emocionadas: “Por aquellas que están y por las que mataron”.

La marea verde y morada inundó las calles de Bogotá en esta marcha que anualmente junta a mujeres para luchar por sus derechos y reivindicar la memoria de aquellas asesinadas por la violencia machista. Las feministas también celebraron logros como la legalización del aborto hasta la semana 24 aprobado en Colombia hace poco más de dos años.

Entre gritos y llantos, las portavoces subidas a la camioneta que guiaba la marcha recordaron los 525 feminicidios registrados en 2023 y los 21 que ya lamentó Colombia hasta enero de este año. Natalia, una de las manifestantes, aseguró a EFE que este año le exigen al Gobierno Nacional “condiciones de vida dignas” y que establezcan la renta básica universal y “medidas afirmativas para la inclusión económica de las mujeres”.

También este año, el apoyo a las mujeres palestinas y contra los bombardeos israelíes de Gaza tuvo un papel destacado en la marcha, donde se ondearon banderas palestinas y se usaron los colores del país para pintar los rostros de las colombianas. A esta amalgama también se sumó lo indígena de la mano de las cinco ahumadoras muiscas de Bacatá, quienes encabezaron el paso quemando plantas dulces como la hierbabuena y esparciendo agua con miel “para endulzar el territorio para todas y todos”, contaron a EFE.

A las veteranas que llevan años asistiendo a la marcha se sumaron las niñas pequeñas que asistieron por primera vez a la movilización “para que todas las niñas puedan ir al cole y ser lo que quieran”, dijo a EFE Victoria, de 8 años. Antes de arrancar, Victoria pintó arrodillada e ilusionada sobre la pancarta que llevó en su camino hasta la Plaza Bolívar de Bogotá mientras su madre explicaba que lleva semanas ilusionada por este día: “Todas las mañanas me decía: ¿es hoy ya?”. Como ella, otras niñas marcharon caminando o sobre los hombros de sus madres y abuelas caminando con emotivas pancartas que leían “tranquila Mami que hoy ellas me cuidan”.

Guatemala

Cientos de mujeres guatemaltecas se manifestaron este viernes en la capital del país centroamericano para exigir el respeto a sus derechos, en una jornada marcada por las disculpas del Gobierno a la familia de la estudiante de 19 años Claudina Velásquez, desaparecida y asesinada en 2005.

La marcha por el Día de la Mujer en Guatemala se desarrolló en la tarde de este viernes sin mayores incidentes por el centro de la capital del país centroamericano. Bajo el grito de «el Estado opresor es un macho violador», varios grupos de mujeres recordaron la muerte de 41 niñas en un incendio en un hogar estatal el 8 de marzo de 2017 y culparon del mismo al Gobierno de Jimmy Morales (2016-2020). De igual forma, decenas de mujeres participantes en la marcha también portaron banderas de Palestina, en respaldo a la situación que se vive en la Franja de Gaza desde octubre pasado.

Por la tarde, el Gobierno guatemalteco pidió perdón de manera oficial a la familia de Claudina Velásquez, una estudiante de derecho de 19 años que desapareció el 12 de agosto de 2005. Sus restos fueron localizados poco después en un barrio en el oeste de la capital del país centroamericano, tras ser asesinada. El acto para honrar la memoria de Velásquez tuvo lugar en el Palacio Nacional de la Cultura, sede del Gobierno, con la participación del presidente, Bernardo Arévalo de Léon, y su vicepresidenta, Karin Herrera. «Es trágico que la historia (de Claudina) se repite vez, tras vez, tras vez», expuso el padre de Velásquez, Jorge Velásquez, quien participó en el acto de disculpas por parte del Gobierno. «El caso de Claudina habla de las mujeres que día a día son asesinadas en Guatemala», recalcó.

De acuerdo a un informe de la organización humanitaria Grupo de Apoyo Mutuo este mismo viernes, Guatemala es el segundo país con más femenicidios de Latinoamérica, solamente por detrás de Brasil.

Paraguay

Mujeres de diferentes organizaciones sociales marcharon este viernes en Asunción, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, y exigieron al Gobierno de Paraguay medidas concretas para «poner fin a las violencias» y garantizar condiciones dignas de trabajo.

La Articulación Feminista del Paraguay, que aglutina a más de 18 agrupaciones de mujeres, organizó su octava marcha por el 8M por las calles céntricas de Asunción y reunió a cientos de mujeres campesinas, urbanas, trabajadoras, indígenas, estudiantes, trans y políticas, entre otras. «Nos imponen la precarización laboral, usurpando los fondos de las cajas de jubilaciones, minimizando los feminicidios», fue una de las proclamas del manifiesto leído en la plaza de la Democracia, en el centro de la capital, donde concluyó el recorrido.

La portavoz de la Articulación, Cony Oviedo, declaró a EFE el desacuerdo con un supuesto retroceso en derechos y acusó al Gobierno de «no preocuparse por resolver las desigualdades y las violencias que sufren las niñas y las mujeres». Oviedo además expresó su rechazo a la intención que un senador cartista (corriente oficialista del Partido Colorado, liderado por el expresidente Horacio Cartes (2013-2018) que planteó hace dos semanas la posibilidad de derogar Ley 5777 que protege a las mujeres contra todo tipo de violencia. En concreto, según el manifiesto, al presidente Peña le reprocharon que «no ha firmado el proyecto de Ley de emergencia en casos de feminicidio», en un país donde se registraron siete asesinatos de mujeres por machismo en lo que va del 2024, según el Ministerio Público.

Asimismo, de enero a diciembre de 2023 Paraguay sumó 45 mujeres asesinadas y 50 víctimas de tentativa de feminicidio, de acuerdo con la Fiscalía.

En respuesta a la «alta incidencia de feminicidios, travesticidios y abusos sexuales contra niños», las marchantes reclamaron educación sexual y reproductiva, información «prohibida» en las instituciones educativa, según la declaración. En el manifiesto repudiaron también la destitución de la exsenadora de oposición Katty González, quien perdió su curul en febrero pasado en una sesión extraordinaria que tuvo lugar durante el receso legislativo y contó con 23 votos del gobernante Partido Colorado y de sus aliados. «Hay un ecosistema político muy complejo hoy en el Paraguay, hay el avance de un autoritarismo que pretende retroceder en derechos«, como la intención de derogar la Ley 5777 o de «eliminar la palabra feminicidio del Código Penal», advirtió a EFE la exsenadora que participó de la marcha.

Por su parte, la senadora por el Frente Guasú Esperanza Martínez dijo, en referencia a la destitución de su colega de la Cámara Alta, que si se puede callar a una senadora, se puede callar a cualquier mujer. «Hoy vamos a tener a dos niñas madres de 10 a 15 años, ayer dos, y mañana dos», lamentó la senadora quien consideró que esa realidad da cuenta de la «naturalización de la violencia».

Las mujeres demandaron también a las autoridades una ley que prohíba la discriminación, «la implementación de un cupo laboral para personas trans» y el cumplimiento del 5% de puestos en las instituciones públicas reservados para mujeres con discapacidad.

Las paraguayas ocupadas de 15 y más años perciben ingresos promedios de 334 dólares, unos 99 dólares menos que los hombres, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Chile

Miles de mujeres marcharon este viernes por las calles de la capital chilena y otras ciudades del país para pedir más derechos, en un momento en que la oposición de derecha y ultraderecha busca impugnar la recién aprobada Ley Integral contra la Violencia hacia las Mujeres. “Cada 8 de marzo, mujeres y disidencias tomamos las calles para hacer eco de nuestras luchas, demandas y anhelos. Seguimos, con nuestra porfía feminista, luchando por esa vida que nos deben”, dijo a EFE Gabriela Jadue, una de las voceras del colectivo Coordinadora 8M, una de las principales organizaciones feministas de Chile.

La marcha de Santiago comenzó en la mítica rotonda Plaza Italia, donde mujeres de todas las generaciones, portando pañuelos verdes y morados -colores de la lucha feminista-, levantaron sus pancartas con mensajes como: “Lucho hoy para existir mañana” o “Abuelita vine a gritar lo que a ti te hicieron callar”. “He venido a luchar por un mejor futuro para mis hijas. Creo que la calidad de vida para la mujer ha estado fallando durante mucho tiempo, el maltrato, el no respeto, el salir a las calles con miedo. Tenemos que luchar por la justicia y por el respeto mutuo”, subrayó unos metros más adelante Carolina Díaz, de 43 años y quien acudió acompañada de sus hijas de 5 y 14 años.

La marcha, menos multitudinaria que otros años, coincide con la aprobación esta semana en el Parlamento de la Ley Integral contra la Violencia hacia las Mujeres, que ha estado más de 7 años en discusión e institucionaliza medidas para prevenir, sancionar y erradicar la violencia machista. La ley no ha podido ser promulgada aún porque un grupo de diputados de derecha y ultraderecha impugnaron esta madrugada ante el Tribunal Constitucional un artículo en el que se insta al Estado a promover una «educación no sexista». «No nos vamos a detener por quienes, para no mejorar la legislación, quieran excusarse en conceptos abstractos y no centrarse en una ley que mejora las medidas cautelares y que mejora el sistema de gestión”, dijo horas antes en un acto oficial la ministra chilena de la Mujer y Equidad de Género, Antonia Orellana.

Además de entonar cánticos como “Abajo el patriarcado que va a caer, que va a caer”, muchas de las manifestante portaron banderas y pancartas a favor del pueblo palestino. Chile tiene una de la comunidades palestinas más importantes fuera del mundo árabe y desde que comenzó la guerra en Gaza se han celebrando varias concentraciones multitudinarias pidiendo el fin de la masacre en el enclave. “El vínculo principal entre Palestina y esta marcha es la humanidad y el corazón, porque esto no tiene fronteras, y porque esto es terriblemente horrible y nadie se hace cargo”, manifestó Liana Celina, de 57 años.

Para Noemí Ancavil y Yohali Nicolás, dos amigas veinteañeras que acuden todos los años a la marcha del 8M, el mayor desafío que tiene el movimiento feminista chileno, además de la violencia machista, es la aprobación del aborto libre. En Chile, existe desde 2017 una ley que permite interrumpir el embarazo solo en tres causales (violación, enfermedad del feto y riesgo para la madre), una ley que el presidente Gabriel Boric dijo este viernes que es «insuficiente» y que habría que ampliar. “El mayor reto que tenemos es la cuestión del aborto libre, gratuito y seguro. Creo que es una deuda que tienen con nosotras”, dijo a EFE Nicolás.

Ecuador

Colectivos feministas de Ecuador participaron este viernes en potentes marchas por el Día Internacional de la Mujer, en las que han clamaron por trabajo, vida y derechos, pero también se sumaron su voz a la causa palestina. Nutridas y coloridas manifestaciones transcurrieron por las calles de diferentes ciudades ecuatorianas, en las que se escucharon con fuerza consignas contra el sistema patriarcal y la crisis económica que golpea a toda la población.

Cientos de mujeres portaron banderas palestinas al grito de «viva Palestina libre», mientras una dirigente criticaba al Estado ecuatoriano por haber recibido asistencia israelí en materia de Defensa, ya que, según dijo, ha servido también para aumentar la represión contra las organizaciones que reclaman derechos. «Las mujeres en Palestina vienen resistiendo la discriminación y el ‘apartheid’», añadió la dirigente y aseguró: «las feministas no nos vamos a callar frente al genocidio de Palestina”.

En la marcha de Quito también surgieron voces «contra la precarización y los recortes» presupuestarios aplicados por el Gobierno en servicios sociales. Consignas por la legalización del aborto y contra la alta inseguridad que soportan las mujeres en Ecuador, un país golpeado por la criminalidad, también retumbaron en la marcha que se desarrolló por las calles céntricas de la capital.

La manifestación, como en años anteriores, reunió a numerosos colectivos feministas acompañados por tambores que marcaron el paso por las calles hasta llegar a la plaza de San Francisco, donde se organizó un festival. La marcha fue pacífica bajo la cauta vigilancia de la Policía, que se limitó a observar de lejos y proteger los accesos a los edificios públicos, sobre todo en el casco colonial de Quito donde se ubica el Palacio de Gobierno. Y es que varios de los colectivos femeninos criticaron la gestión del presidente Daniel Noboa, a quien achacaron por la reducción de los presupuestos en áreas sociales.

El presidente Noboa «ha demostrado que su intención es seguir profundizando el modelo que nos precariza», indicó una de las dirigentes megáfono en mano, y criticó la «falta de servicios sociales de calidad» y la insistencia en aplicar «rectas neoliberales del FMI». Recordó que en Ecuador, «solo una de cada tres personas en edad de trabajar tiene acceso a un empleo pleno» y aseguró que el problema del auge de la violencia en el país no se resuelve «llenando las cárceles con jóvenes empobrecidos», que han sido captados por los grupos de delincuencia organizada.

La dirigente Sybel Martínez indicó que los grupos feministas no retrocederán «ni un centímetro» en reclamar sus derechos, sobre todo el de la vida. «Hoy recordamos a las mujeres y niñas que ya no están por esa violencia machista cultural y estructural», añadió Martínez, y recordó que, según las estadísticas, cada 27 horas muere una mujer en el país por razones de género. «Luchamos por una vida libre de violencias», clamó otra de las dirigentes y recordó los altos indicadores de violencia contra las mujeres durante 2023.

Según la Fundación Aldea, que lleva una estadística histórica sobre la violencia machista en Ecuador, en los últimos 10 años se han registrado en el país 1.698 femicidios.

En 2023, un año en el que se agudizó la violencia criminal en general hasta convertir a Ecuador en uno de los países más violentos de la región, se registraron 321 muertes violentas de mujeres por razones de género, 128 de ellas en entornos íntimos o familiares; mientras que 172 en el marco de los sistemas criminales.

Durante la manifestación del ‘8-M’ en Quito se destacó un grupo de mujeres afrodescendientes llamadas ‘Cimarronas’ , que también reclamaron por las difíciles condiciones de económicas. «Estamos rechazando las medidas que empobrecen a las mujeres que sostienen a las familias», aseguró Alexandra Ortega, del colectivo de Mujeres Negras, quien también criticó los ajustes económicos contra la población aplicados por el Gobierno. Rechazó la subida del impuesto al valor añadido al 15 por ciento, anunciado por el Gobierno y que se aplicará desde abril próximo, pues dijo que esa decisión empobrecerá más aún a los ecuatorianos.

Los sindicatos, grupos ecologistas y otras organizaciones estudiantiles y barriales también apoyaron la marcha por el día internacional de la mujer. La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) también hizo suya la lucha de las organizaciones feministas. «¡Mujeres ecuatorianas, hermanas de lucha!», dijo el presidente de la Conaie, Leonidas Iza, en un mensaje en que exigió «espacios reales de participación, libres de violencia y discriminación» en favor de las mujeres.

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